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viernes, 15 de marzo de 2013

“LOS GUARDIANES DEL MUSEO”: NUEVAS FORMAS DE ACERCAR EL MUSEO A LA COMUNIDAD.


“LOS GUARDIANES DEL MUSEO”:
NUEVAS FORMAS DE ACERCAR EL MUSEO A LA COMUNIDAD.

Lic. Maria Eugenia Martins, Srta. Soledad Scazzola , Srta. Emilia Pérez, Srta. Gabriela Coelho dos Santos,  Lic. Germán Schierff , Sr. Raul González Dubox[1]
Palabras clave: museo-educación no formal- visitantes -actividades lúdicas-interpelación
Comunicación (Oral)
Resumen:
A través del presente trabajo se relata la experiencia realizada en el marco de La Noche de los Museos durante los años 2008-2009, en el Museo de La Plata por docentes del Servicio de Guías. “Los Guardianes del Museo”, titulo de dicha actividad, propuso un recorrido diferente por las salas con el objetivo de interpelar a los visitantes en el marco de un proceso educativo. Para ello, por medio de actividades lúdicas, los visitantes debían responder una serie de preguntas cuyas respuestas se encontraban en las vitrinas. Con el fin de que el proceso de aprendizaje iniciado no se limite al espacio físico del museo, al concluir la actividad, se les entrega a los participantes un juego de mesa para toda la familia. De esta forma, jugando con la oscuridad, las expectativas de niños y adultos y el misterio que el museo genera, invitamos a recorrer las salas con la excusa de convertirnos en “Los Guardianes del Museo”.
“Los educadores de museos tienen la responsabilidad de crear una metodología contemporánea que motive al visitante para que despierte su curiosidad, cultive su imaginación y estimule su autonomía para relacionarse de una manera diferente con las piezas del museo.” 
Torres, P. (2001: 42)



INTRODUCCIÓN



Desde hace aproximadamente tres décadas, los museos vienen reformulando sus formas expositivas  bajo un nuevo paradigma museológico y museográfico que pone el eje de atención en el público receptor de la exhibición (Nuñez, A. 2007; Reca, M. M. 2005). De allí que la evaluación y análisis de las formas en que éstos se apropian del espacio del Museo de La Plata constituya  una instancia fundamental tanto para la reformulación de las propuestas como para el desarrollo de una política institucional que cumpla con la misión educativa del museo.

Es por ello que a lo largo del presente trabajo se analizará una de  las experiencias (“Los Guardianes del Museo”) llevada adelante por el Servicio de Guías del Museo de La Plata durante los años 2008 y 2009, en el marco de Una Noche en los Museos, actividad coordinada por la Municipalidad de La Plata.

Acerca del Servicio de Guías del Museo de La Plata

Los museos son, además de instituciones públicas para el resguardo, registro y difusión del patrimonio, importantes herramientas educativas y de divulgación científica. Hace más de veinte años fue creado el Servicio de Guías del Museo de La Plata, el que consta de un plantel integrado por alumnos y graduados de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, perteneciente a la Universidad Nacional de La Plata. Además de realizar visitas guiadas al público en general y a distintos establecimientos educativos de todo el país, desde el Servicio de Guías, constantemente se proponen alternativas que permiten ampliar el abanico de actividades educativas no formales en el espacio del Museo de La Plata (talleres para chicos, exposiciones para ciegos y disminuidos visuales, visitas temáticas, entre otras).

Del monólogo al diálogo: Del Museo que Exhibe al Museo que Comunica

Desde sus orígenes los museos han sido partícipes en el desarrollo del conocimiento científico, reflejo del orden y representación del pensamiento particular de cada época y país. No ajenos a la realidad que los envuelve, tanto las concepciones de “museo” y de “visitante” han cambiado a lo largo del tiempo, en estrecha relación con los diferentes contextos socio históricos.
El viejo modelo expositivo consistía en vitrinas cargadas de piezas destinadas a un público selecto en las que el conocimiento científico se presentaba como algo inaccesible e incuestionable. Este modelo de museo, acompañado por la monumentalidad de sus edificios - que le otorgaba, a su vez, una connotación de solemnidad y autoridad-  superó sin duda a los gabinetes de curiosidades que le dieron origen (Reca, M. M. y Martins, M E. 2007). Sin embargo, muchos de ellos quedaron inmóviles por muchos años, cristalizados en el tiempo, inseparables de los paradigmas científicos de los cuales fueron tributarios.
El Museo de La Plata es un exponente emblemático de esta propuesta. Fundado en 1889, su concepción, plasmada tanto en los aspectos edilicios, como en las segmentaciones disciplinarias, la organización de su recorrido y las formas expositivas, estuvo guiada por el paradigma evolucionista darwiniano (Morosi, J. A. 2004).
Si bien a nivel mundial se fueron dando lentas modificaciones en cuanto a la manera de pensar a los museos y sus visitantes, es durante las décadas de los 70 y 80 cuando comienzan a darse las principales modificaciones en torno al paradigma museográfico. El visitante pasa de ser pensado como un ser pasivo a uno activo, que ante la propuesta del museo activa una serie de hábitos cognitivos, competencias culturales previas que le permiten interpretar  el patrimonio cultural (Torres, P. 2001).
En relación a lo anterior, nos interesa rescatar el modelo interaccionista, el cual plantea el conocimiento como el producto de la interacción sujeto- objeto. Desde la actividad “Los  Guardianes del Museo”, se intenta rescatar y enfatizar la dimensión “vivencial” de la experiencia como vía de promover esta relación interactiva. Buscamos lograr una “experiencia significativa”. [2]
En palabras de la Licenciada María Marta Reca (2005), coordinadora de la Unidad de Conservación y Exhibición de la institución: “Estamos ante un cambio de paradigma museográfico: del museo que exhibe colecciones al museo que comunica, de una idea de público general indiferenciado a un concepto de visitante activo y diverso que pone en juego su propia experiencia  al apropiarse  de los mensajes propuestos”.

Conscientes que las exhibiciones sólo muestran una forma posible de entender una porción de la realidad su finalidad no es adquirir información acabada, sino hacer del aprendizaje un proceso interactivo generando nuevas síntesis cognitivas. Desde El Servicio de Guías se intenta dar respuesta al reto actual de lograr una experiencia creativa para los visitantes de museos. “Los Guardianes del Museo” es una actividad pensada y planificada apuntando a dicho objetivo.

LOS GUARDIANES DEL MUSEO
Siguiendo lo planteado por Manuel Argumedo (2001), “vamos a entender por educación a la acción intencional de un sujeto social que se propone promover en otros sujetos sociales ciertos y determinados aprendizajes que él considera importante para ellos”. De acuerdo a esta definición, entendemos que “Los Guardianes del Museo” fue planteado desde su inicio por personal del Servicio de Guías como una acción educativa. El objetivo de la misma,  apunta a la valorización de los museos como lugar “ameno” de aprendizaje, intentando desacralizar, “desolemnizar” su espacio. La idea rectora fue lograr transmitir que todos podemos acceder al museo y disfrutar de él, todos somos “legítimos” visitantes. La actividad lúdica es la estrategia didáctica que, a modo de invitación, nos permite la desacralización.
Apuntamos a despertar la inquietud de los visitantes, a estimularlos a que se interesen en recorrer las salas prestando atención a aspectos que en otras ocasiones pasarían por alto. Es una invitación que persigue enfatizar o modificar una determinada representación/apropiación del museo, es una interpelación[3].
Como toda acción educativa, el proceso se fue desarrollando en distintas etapas de planificación, ejecución, evaluación.
La actividad en el marco de Una Noche en los Museos
La Noche de los Museos nació en la ciudad de Berlín en el año 1977 con el propósito de ampliar la convocatoria a distintos sectores del público, abriendo sus puertas los sábados a la noche. La primera experiencia en Argentina fue en la Ciudad Autónoma de Bs. As. en el año 2004. La ciudad de La Plata adopta esta propuesta a partir del año 2007 abriendo los museos en el horario de 20 a 24 hs, denominándola “Una Noche en los Museos”.
MATERIALES Y METODOS
Los Guardianes del Museo es una actividad que se pensó desde un primer momento buscando perpetuarse a lo largo de los años, desarrollando diversas temáticas. Las características de Guardianes son producto de los objetivos mencionados en la introducción y de la situación particular de Una Noche en los Museos. Por este motivo esta actividad presenta algunas diferencias a las visitas habituales.

¿Cuales son esas diferencias? Destinatarios: Generalmente se trabajan las visitas guiadas con grupos escolares que pueden ser de hasta 35 visitantes, en esta ocasión los destinatarios son los grupos familiares sin exceder los 15 participantes, Tiempo: La duración de la visita habitual es de una hora y media en promedio, en el caso de “Los Guardianes del Museo” el grupo permanece en el juego solo 20 minutos y Participación: Es estrictamente necesario un mayor grado de  participación de los visitantes para la realización de la actividad.

Las salas seleccionadas para la actividad fueron Tiempo y Materia, Osteología Comparada y La Tierra. Tales salas fueron elegidas debido a que podían utilizarse sin afectar el flujo de los visitantes por el resto del edificio (ver Anexo 1).


Planificación

Coincidimos con Patricia Torres (2001) en que “el primer contacto que el público establece con una exposición es a través de su título, si este es atractivo lo introduce en la creación de imágenes, sensaciones, ideas”
En el marco de “Los Guardianes del Museo” se llevaron a cabo dos experiencia educativas. En el año 2008 se realizó “Los Guardianes del Museo y La Lámpara de la Sabiduría” y en el año 2009 se concretó la secuela de dicha actividad “Los Guardianes del Museo y el Juego del Aprendiz de Naturalista”. El título de la propuesta debía ser acorde a su objetivo
¿Cuáles son esas imágenes, sensaciones, ideas, que crea guardianes? Custodia, protección, patrimonio, rescate, prestigio, aventura, misterio. ¿Y “La Lámpara de La Sabiduría”? Conocimiento, saber, ciencia, reliquias ¿Y “El Juego del Naturalista”? Científico, coleccionista, amante de las ciencias y la naturaleza, viajes, 1800, antiguo.  Une un poco la concepción museológica y museográfica del museo con nuestra propuesta didáctica. A su vez, los mismos guías jugaron con estas ideas y sensaciones que el titulo proponía, generando un clima particular que fomentaba la curiosidad y la participación.
Ambas actividades contaron con una recepción en el hall central del museo que se encargaba de coordinar las actividades que se realizaban simultáneamente. Los grupos, integrados por niños y adultos, se repartieron entre 15 y 20 turnos cada año, lo que nos permitió tener un mayor control de la dinámica. Luego de esto se pasó a las salas anteriormente citadas, que estaban a oscuras, lo cual obligó a los visitantes a manejarse con linternas.
“La Lámpara de la Sabiduría” implicó un recorrido por el museo que incluyó las salas de Osteología comparada,  La Tierra y  Tiempo y Materia.  Dicho recorrido debía completarse en el menor tiempo posible. El recorrido fue un juego que constaba de una serie de postas que había que superar respondiendo preguntas, armando rompecabezas y buscando objetos en la exposición. En relación a ello, cada equipo recibió un puntaje con el cual ingresaba a un ranking, del cual surgió un ganador. Sin embargo, todas las familias recibieron un premio.
En el caso de “El Juego de Aprendiz de Naturalista”, el grupo familiar tenía la posibilidad de anotarse para jugar en la sala de La Tierra o en la sala de Tiempo y Materia, ambas funcionaban de manera independiente. La actividad era en si un juego de mesa donde la sala se convirtió en el tablero y los participantes las fichas de dicho tablero. La sala estaba dividida en sectores identificados con diferentes colores. Dos dados gigantes guiaban el resultado del juego, en esta ocasión los ganadores se llevaban un juego de mesa: “El Juego del Aprendiz de Naturalista”.
RESULTADOS
En el año 2008 arribaron al museo aproximadamente 1000 personas de las cuales cerca de 200 participaron de la actividad mientras que en el 2009 llegaron al museo 3000 personas aproximadamente de las cuales unas 490 realizaron la actividad de “Los Guardianes del Museo”. Estas cantidades superaron nuestras expectativas, por los cual el número de guías fue insuficiente. Más allá de esto, en ambas oportunidades la ejecución de las actividades se dio según lo planificado. 
En el año 2008, durante las cuatro horas de la actividad, cinco guías rotaron entre el auditorio del museo y las tres salas mencionadas con grupos de 20 a 40 participantes, durante un tiempo de 20 minutos.
En el año 2009, dos guías por sala recibieron a los grupos de participantes, divididos en un principio en grupos de 15, número que aumentó hasta 40 en el transcurso de la noche. En esta ocasión la introducción se realizó en la misma sala, permaneciendo alrededor de 15- 20 minutos.

CONCLUSIONES Y EXPECTATIVAS
La evaluación elaborada por los Guías que realizaron dicha actividad constó de diferentes etapas. La primera se desarrolló durante la actividad misma. Una segunda instancia consistió en la elaboración de un informe escrito de circulación interna. La tercera etapa incluye una instancia de reflexión, de la que esta ponencia forma parte.
Otra manera de evaluar el interés despertado por la actividad, es teniendo en cuenta la proporción de participantes en función del total de visitantes que llegaron al museo. De un año al otro el aumento de público y los buenos comentarios del mismo, dieron la pauta de que la actividad fue productiva. En este sentido, creemos que el objetivo central fue saldado: se logró por parte de los visitantes un alto grado de participación, buscando las respuestas, jugando grupalmente en un clima ameno y propicio para lograr la interpelación deseada. Desde esta instancia de evaluación creemos que el proceso educativo pudo completarse.
Profundizar las reflexiones acerca de ello es uno de los aspectos que a futuro más nos interesa trabajar. Para lo cual se planea implementar en las futuras actividades, diversos mecanismos para acercar las opiniones del público, en particular a través de encuestas escritas.
Siguiendo con esta tendencia en el incremento del número de visitantes, el desafío para las actividades futuras es responder a las demanda que implican la gran afluencia de público. Las expectativas para el próximo año son alentadoras.

 ANEXO 1



BIBLIOGRAFÍA

-          Argumedo, M. (2001). Cap 1: Una definición de educación. En: “El trabajador social como educador. Formación profesional y educación”. Tesis de Doctorado presentada al Programa de Estudos Posgraduados em Serviço Social, Pontifica Universidade Católica de Sao Paulo.

-          Buenfil Burgos, R N. (1992).  “Análisis de discurso y educación”  Departamento de Investigaciones Educativas Centro de Investigación y de Estudios Avanzados. Instituto Politécnico Nacional.  México

-          DISEÑO CURRICULAR FORMACIÓN DOCENTE NIVELES INICIAL Y PRIMARIO. 2007.  Dirección General de Cultura y Educación. Provincia de Buenos Aires -  Argentina

-          Morosi, J. A. (2004). “Los creadores del edificio del Museo de La Plata y su obra”. La Plata. Fundacion Museo de La Plata Francisco Pascasio Moreno LINTA-CIC.

-          Núñez, A. (2007). “El museo como espacio de mediación: el lenguaje de la exposición museal”.  Universitas humanística. Nº 63, Págs. 181-202.

-          Reca, M. M. y Martins, M E. (2007). “Las exhibiciones y su público: una aproximación cuali - cuantitativa de la recepción de la sala de etnografía del Museo de La Plata”. En:  Actas V Jornadas de Etnografía y Métodos Cualitativos. Organizadas por el  Centro de Antropología Social del IDES (Instituto de Desarrollo Económico y Social).

-          Reca, M. M.. (2005). “OBJETOS Y MUSEOS: Análisis crítico sobre la “puesta en escena” del patrimonio etnográfico”. Actas del Primer Congreso Latinoamericano de Antropología. Universidad Nacional de Rosario.


-          Torres, P. (2001). “Cómo lograr una experiencia significativa en el museo”.
Consideraciones para realizar un guión de visita guiada”. En: Gaceta de Museos, Número23-24, julio-diciembre 2001, México.




















[1] Docentes del Servicio de Guías del Museo de La Plata. UNLP
Mail: servguias@fcnym.unlp.edu.ar
[2] En la experiencia hay una facultad receptiva: la mayoría de las veces la experiencia ocurre, acontece espontáneamente, y lo que posee valor es lo que recibimos en la experiencia, más que lo que producimos. Y luego, lo que comunicamos acerca de ella. El conocimiento de la experiencia es intransferible: las sensaciones, las vivencias, los momentos de admiración o asombro, son tan singulares que, ante un ambiente idéntico, los conocimientos pueden ser múltiples. La experiencia provoca un conocimiento más particular y existencial. Toda experiencia se tiene en “ambientes” y no tiene ningún objeto, más que aquel que el sujeto “lee y escribe” acerca de la misma experiencia.  Buenfil Burgos, R. N. (1992).  “Análisis de discurso y educación”  Departamento de Investigaciones Educativas Centro de Investigación y de Estudios Avanzados. Instituto Politécnico Nacional.  México

[3] “Se da un proceso de interpelación cuando el agente se constituye como un sujeto de educación activo incorporando de dicha interpelación algún nuevo contenido valorativo, conductual, conceptual, etc., que modifique su práctica cotidiana en términos de una transformación o en términos de una reafirmación más fundamentada.” Buenfil Burgos, R. N. (1992) “Análsis de discurso y educación”. Departamento de Investigaciones Educativas Centro de Investigación y de Estudios Avanzados. Instituto Politécnico Nacional.  México



domingo, 18 de noviembre de 2012


REFLEXIONES EN TORNO AL ROL GUÍA EN EL MUSEO DE LA PLATA.

AGUALLO, María Valeria
SARMIENTO, Jacqueline
LÓPEZ, Nancy Verónica,

Resumen
En este trabajo nos proponemos reflexionar acerca del rol del guía en la actualidad. Entendemos que el rol actual es una construcción histórica, por lo tanto es fundamental identificar los cambios que hubo en el Servicios de Guías del Museo de La Plata, desde sus inicios hasta el presente. Uno de nuestros objetivos es relacionar e interpretar los mismos en vinculación con aquellos de carácter global que sucedieron en la UNLP y en relación con los nuevos paradigmas museísticos.
Dentro de la Nueva Museología se sitúa a la educación como función central de los museos. Si bien esta tendencia se inicia a fines de la década del cincuenta, no es sino hasta 1986 que esta repercute en el Museo de La Plata con la formación del Servicio de Guías.
En el contexto de la UNLP se observa un cambio muy importante a partir de la reformulación de su estatuto en el año 2008. La Extensión Universitaria gana una nueva jerarquía posicionándose como uno de los pilares en los que se sustenta la actividad universitaria: investigación, docencia y extensión. Esta actividad es entendida como un proceso educativo no formal de doble vía que responde a una demanda específica de la sociedad, con el objeto de generar conocimiento a través de un proceso de integración con el medio y contribuir al desarrollo social. Esta nueva concepción permite entender la actividad realizada en el Servicio de Guías desde una nueva óptica.
Desde la formación del Servicio de Guías se observan cambios en el perfil del guía que muestran la articulación de las actividades de investigación, docencia y extensión, así como cambios institucionales en la valoración de la actividad. El concepto de divulgación científica, entendida como la interpretación y popularización del conocimiento científico entre el público general sin circunscribirse a ámbitos académicos específicos, es clave para comprender el rol del guía en la actualidad

Introducción
Desde la década del ´60 el ICOM estableció que la educación era la función primordial de los museos(1). Desde ese entonces se comienzan a establecer cambios significativos en la concepción de los mismos. Los museos como espacios educativos promueven que los visitantes no sean meros espectadores sino sujetos activos en interacción con las colecciones que allí se exhiben.
En este trabajo nos proponemos reflexionar acerca del rol del guía en la actualidad. Entendemos que el rol actual es una construcción histórica, por lo que es fundamental identificar los cambios que hubo en el Servicio de Guías del Museo de La Plata, desde sus inicios hasta el presente. Uno de nuestros objetivos es relacionar e interpretar los mismos en vinculación con aquellos de carácter global que sucedieron en la Universidad Nacional de La Plata(2) y en relación con los nuevos paradigmas museísticos.
Desde la década del ´80, en la universidad la extensión fue una de las actividades en creciente ascenso, ganando cada vez más apoyo institucional y económico para la realización de sus proyectos. En este contexto, ocurre la reformulación del estatuto en el año 2008. La Extensión Universitaria gana una nueva jerarquía posicionándose como uno de los pilares en los que se sustenta la actividad universitaria: investigación, docencia y extensión. La extensión parte desde la democratización del saber y asume la función social de contribuir a la mayor y mejor calidad de vida de la sociedad(3).
Desde la formación del Servicio de Guías se observan cambios en el perfil del guía que muestran la articulación de las actividades de investigación, docencia y extensión, así como cambios institucionales en la valoración de la actividad. El concepto de divulgación científica, entendida como la interpretación y popularización del conocimiento científico entre el público general sin circunscribirse a ámbitos académicos específicos, también es clave para comprender el rol del guía en la actualidad.

Los inicios del Servicio de Guías
La necesidad de contar con un servicio de guías en el Museo de La Plata se sintió en la institución desde la década del ’50(4). Contemporáneamente se llevaron adelante un conjunto de modificaciones en los planes de estudio de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo(5) orientados a la modernización de los mismos, abandonando la formación naturalista y tomando el camino de la especialización. Debido al carácter holístico de sus colecciones la tarea de guiar en el Museo de La Plata reviste un desafío. En ese momento se recurrió a un sistema de alumnos guías rentados, pero con el abandono de la formación naturalista este sistema es dejado de lado ya que la formación se consideraba insuficiente(6).
Desde ese momento hasta el año 1984 encontramos un notable vacío de información. Nos inclinamos a pensar que la preocupación por la creación de un servicio de guías fue dejada de lado e imposible de llevar a cabo por la inestabilidad política del país que se tradujo en una escasa durabilidad de los cargos de los Decanos-Directores del Museo de La Plata. Recién con el retorno de la democracia se abrió la posibilidad de reanudar la discusión a la luz de los aportes de la Nueva Museología con la creación de un servicio de guías que atendería tanto a los contingentes escolares como al público general.
El proceso de organización para su creación se inicia en 1984 y se extiende por más de un año y medio. La propuesta institucional promovida por el decano normalizador Dr. Oscar Arrondo (1983-1986) se inscribía en un programa general de medidas tendientes a reconstruir una universidad resentida por los largos años de dictadura en nuestro país.
En 1986 se implanta provisoriamente un Servicio de Guías Voluntarios. Se designa como Coordinadora Voluntaria a cargo a la Dr. Mónica López Ruf. Para la formación del primer grupo de guías se seleccionaron alumnos de la FCNyM teniendo en cuenta sus antecedentes, una evaluación a través de una entrevista personal y una visita guiada. Se consideró además que los alumnos hubieran participado en el curso dictado por el Dr. Mario Teruggi, investigador de la casa, sobre aspectos históricos del museo, y que hayan participado del servicio de guías preexistente(7). Este servicio no tuvo una existencia formal, sino que refiere a la actividad de varios investigadores de la casa o estudiantes avanzados que eventual y voluntariamente colaboraban, cuando era solicitado, con la atención al público.
Los primeros guías trabajaban bajo la figura de Guías Voluntarios, sin remuneración. Al poco tiempo, la coordinadora del Servicio de Guías(8) lleva adelante la búsqueda de cargos de Ayudantes Alumnos, pensando que sin una remuneración económica ni un reconocimiento a nivel de los antecedentes curriculares no se podría hacer perdurar este emprendimiento.
Tras un año de funcionar se organiza la atención de contingentes escolares que estuvo a cargo de la Srta. Marisa Prada (coordinadora), no docente del museo. El público general era atendido por los estudiantes de la facultad los días viernes, sábados, domingos y feriados (de forma individual apoyaron, además, al personal permanente del SG de Lunes a Jueves inclusive). Las visitas especiales y protocolares estuvieron a cargo de la Dra. Mónica López Ruf y del Dr. Sergio E. Miguel.
En estos inicios un hecho trascendental: se organiza y se instala con la misma estructura por más de 10 años el primer Curso de Capacitación de Guías del Museo de La Plata. El mismo contaba con una parte teórica a cargo del Dr. Mario Teruggi y una parte práctica a cargo de la Dr. Mónica López Ruf. Asimismo el Servicio de Guías del Zoológico de La Plata, que venía funcionando desde hacía algunos años, colaboró brindando su experiencia.

Primera época: cambios graduales
En 1990 el servicio contaba solo con tres guías en los días de semana (Claudia Rabanaque, Marta Talou y Gustavo Rhyr) para visitas escolares y de turistas. Sábados, domingos y feriados poseía seis guías.
Se comienza a trabajar en la atención específica a grupos escolares, Marta Talou es la encargada de desarrollar esta tarea. En este momento el SG comienza a conocerse en la comunidad escolar, por lo que se volcaron masivamente a solicitar la prestación de visitas escolares en el Museo de La Plata.
Motivados por no dejar a nadie fuera de conocer el patrimonio exhibido en el museo, se organizó la primera muestra anual para ciegos “Mamíferos fósiles sudamericanos”, que hasta el presente se viene desarrollando con diferentes temáticas.
La popularidad que había alcanzado el SG y la diversificación de sus actividades hace que en 1991 se modifique su estructura, aunque es importante señalar que sin cambiar su nombre. Se organiza de lunes a viernes un Servicio Educativo con tareas específicas de visitas guiadas, la elaboración de material educativo de acuerdo al nivel y edad de los visitantes, preparación de material didáctico para los docentes sobre los temas exhibidos, organización de exposiciones para discapacitados e inclusive la asistencia a reuniones y cursos con especialistas de otros museos. Por otro lado el área del servicio de guías con la tarea exclusiva de guiar a los contingentes escolares o público general.
El personal que se despeñaba de lunes a viernes integraba el Servicio Educativo. Era requisito para integrar esta área, además de ser estudiantes o jóvenes profesionales de esta casa, que sean estudiantes avanzados del magisterio, maestro o museólogos.
El SG contaba, en los días hábiles, con 3 visitas gratuitas diarias para contingentes escolares y dos para público general, en los fines de semana y feriados había siete visitas gratuitas por día para público general. Dado a la demanda excesiva de visitas guiadas y no poseer turnos gratuitos libres se implementa además un sistema de visitas rentadas.
Correspondiéndose con las demandas, que no sólo incumbían a las visitas, se elaboró (durante 1992) material didáctico con el que podrían contar los visitantes o las maestras. Se elaboraron cajas didácticas con material de desecho, donados por los distintos departamentos y eran utilizados en diferentes momentos durante la visita pedagógica.
La participación en jornadas fue otros de las aperturas para dar a conocer las actividades que tuvo el Servicio de Guías hacia la comunidad.
Consecuentemente con la trascendencia y la demanda del servicio, la formación de los futuros guías debía cambiar: tendiendo a una mayor especialización el Curso de Capacitación de Guías del Museo de La Plata aumenta a veinte horas reloj en 1994 y a 30 hs en 1995. Sigue contando con la participación del Dr. Mario Teruggi, en aquel momento director del Museo de La Plata y varios jefes de departamentos de la casa. Además se realiza, para observar la práctica y conocer animales que están exhibidos en el museo, una visita al Jardín Zoológico de La Plata a cargo de los guías de esa institución. Incluía también visitas a los talleres del museo, clases acerca de aspectos pedagógicos, de historia, etc.
En el 1997 se nombra a la Dr. Mónica López Ruf Jefa de la División de Extensión del Museo de La Plata y se amplían las actividades. Incluía conciertos de música, obra de teatro y diferentes actividades culturales.
En el año 2002, se implementa un servicio de atención al docente. Era recurrente la solicitud de asesoramiento por parte del personal del SG en diferentes temáticas que referenciaban a las colecciones y a la actividad de nuestra institución. Esta atención personalizada al docente fue declarada de interés provincial por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.
Un año después es solicitado al Honorable Consejo Académico de FCNyM por medio de la dirección del Museo de La Plata el cambio de nombre a Servicio Educativo. La Dra. López Ruf argumenta: “…la estructura se encuentra lo suficiente madura para cambiar el nombre…”(9), aludiendo a la fuerte función educativa que había alcanzado el SG.

Segunda época: un punto de inflexión.
Acompañando los cambios que se estaban gestando gradualmente dentro de la universidad, en el año 2007, desde el SG se impulsa el proyecto de extensión “Vinculando las escuelas y el museo”. Proyecto que promueve el fortalecimiento en la relación creciente entre el museo y los diferentes sectores de la comunidad.
Asimismo durante este año, después de estar a cargo por más de veinte años, la Dra. López Ruf deja su cargo de coordinadora del SG y asume al mismo el Dr. Leopoldo Soibelzon, que había sido guía voluntario hacía diez años atrás. A partir de este momento se reestructura todo el Servicio Educativo. Deja de llamarse Servicio Educativo para volver a su nombre original. Se implementa en los días hábiles diariamente diez visitas gratuitas para la atención de contingentes escolares y una visita a público general. Los fines de semana y feriados se reducen las visitas a cuatro (4) visitas gratuitas para público general. Para sustentar este cambio se le otorga al SG más cargos, que entre los de Ayudantes Alumnos y Ayudantes Diplomados alcanzan a veinte. En esta instancia se liberó a los docentes guías de las actividades administrativas incorporando dos no docentes para estas tareas.
La coordinación del Dr. Leopoldo Soilbenzon fue acompañada por un extenso y variado ciclo de charlas de investigadores de la casa que supieron complementar la formación de grado y particular de cada guía.
Simultáneamente en el Museo de La Plata se crea un Área Educativa y Difusión Científica, de la cual pasa a depender el SG. A partir de este momento las actividades de producción de material didáctico, talleres y las diversas actividades que se realizaban desde el SG pasan a ser competencia del Área Educativa.
La asociación Musas impulsa en el 2007 en La Plata una actividad que venía realizándose en Capital Federal desde el 2004, “Una Noche en los Museos”, en donde el Museo de La Plata no podía quedar afuera. Para esta ocasión el SG propone a sus visitantes una experiencia educativa, Los Guardianes del Museo, donde a través de una rutina lúdica debían responder una serie de preguntas cuyas respuestas estaban en las vitrinas. Apuntado a estimular el interés por recorrer las salas prestando atención a aspectos que en otras ocasiones pasarían por alto (10).
En el marco del programa de Voluntariado Universitario del Ministerio de Educación de la Nación, Secretarias de Políticas Universitarias, en este año 2010 fue aprobado el Proyecto “Los pueblos originarios a través de los sentidos. Talleres para no videntes y disminuidos visuales”. Este proyecto es dirigido por Tristán Simanauskas, miembro del Área Educativa y Difusión Científica del Museo.
Los grandes y pequenos cambios ocurridos hacia el interior del SG y en el contexto de la universidad nos lleva a preguntarnos sobre el rol que le toca desempeñar a los guías en la actualidad
La reflexión de la propia práctica
Vimos que tras 25 años de historia del SG hubo diferentes cambios. Podemos observar, durante la primera etapa, que los cambios fueron graduales y acumulativos y si bien el cambio de gestión ocurrido en el año 2007 marca un punto de inflexión en su historia, la labor sostenida durante esos años permitió que se consoliden tres tipos de actividades:
1- Actividades en relación con el publico (incluyendo instituciones educativas y publico general):
- visita guiada (incluyendo las visitas para escuelas y para el público general)
- material didáctico
- talleres para ciegos y disminuidos visuales
- talleres para las escuelas
- cumpleaños en el museo
- Proyecto de Extensión
2- Actividades formativas dirigidas a nuevos guías y guías en actividad
-Curso de Capacitación de Guías
-Realización de Charlas de capacitación y de actualización
3- Actividades de reflexión formalizada acerca de nuestra práctica.
- Presentación a congresos, jornadas, etc.
Es importante señalar que las actividades mencionadas en el ítem 1 se desarrollan respondiendo a la demanda del público y a un cambio de paradigma en la museología conocido como “Nueva Museología”, que colocó como función central de los museos la educación. En cambio, consideramos que el crecimiento de las actividades 2 y 3 tiene relación con la maduración del SG y el aprovechamiento de la experiencia acumulada.
Es claro que el conjunto de actividades es diverso, y por esta razón debemos involucrar varias categorías para su análisis. Acudiremos a las definiciones de extensión universitaria, docencia y divulgación científica para reflexionar acerca del rol del guía en la actualidad.
¿Qué es la extensión universitaria? De acuerdo con el estatuto de la UNLP la extensión debe entenderse “como un proceso educativo no formal de doble vía que responde a una demanda específica de la sociedad, con el objeto de generar conocimiento a través de un proceso de integración con el medio y contribuir al desarrollo social”(11). De esta manera se entiende que la extensión universitaria no es una mera donación del conocimiento, sino que debemos pensar en una interacción. Desde la propia universidad Claudia Tello y Virginia Ceirano proponen que la extensión “comienza a considerarse como una acción emancipatoria que colabora con los sectores subalternos en el proceso de conquistar una ciudadanía plena, de valorizar su cultura y sus saberes, de ampliar sus márgenes de autonomía”. (12) Desde esta perspectiva se plantea a la extensión como intercambio y transferencia recíproca de saberes que se dan en un juego de tensiones entre distintas formas de interpretar el mundo: el quehacer científico y la praxis social.
El Museo de la Plata en sí mismo un centro de extensión, ya que expone, preserva y comunica a sus visitantes en una interacción continua entre ellos y sus colecciones. La práctica de guiar en el museo es, por lo tanto, una actividad de extensión ¿pero es correcto analizarla sólo desde esta óptica?
La docencia, entendida en términos generales como enseñanza, nos remite a un proceso de construcción de conocimiento a partir de interacciones multidireccionales entre los sujetos y su entorno. Los guías están involucrados en prácticas docentes promoviendo un intercambio dinámico, en el cual se sumen nuevos conceptos y experiencias al conocimiento individual y colectivo. Por todo esto, coincidimos con Torres en que “los educadores de museos tienen la responsabilidad de crear una metodología contemporánea que motive al visitante para que despierte su curiosidad, cultive su imaginación y estimule su autonomía para relacionarse de una manera diferente con las piezas del museo”(13).
La función docente es destacada y valorada por la comunidad educativa que acude al SG en busca de los docentes guías especializados para abordar y reforzar las temáticas curriculares de todos los niveles (inicial, primario, secundario, terciario y universitario).
Por otro lado los guías desempeñan actividades de docencia hacia adentro del propio servicio de guías, a través del Curso de Capacitación para Guías de MLP. Este curso fue creciendo no solo en contenidos y carga horaria (hoy consta de 65 horas reloj presenciales y evaluación) sino también en la modalidad de su dictado. Hoy los guías participan del dictado del curso presentando las salas del museo, no sólo nos referimos al contenido específico de cada una de ellas, sino también a la transmisión de la experiencia de todos ellos.
Tomamos a la divulgación científica como la interpretación y popularización del conocimiento científico entre el público general sin circunscribirse a ámbitos académicos específicos. Los museos de ciencias tienen como función primordial transmitir conocimientos generados desde el campo científico; seleccionan e interpretan lo que se exhibe de acuerdo con las categorías y conocimientos de la época y de acuerdo también con un programa institucional. Este programa incluye aspectos teóricos y políticos y es por esta razón que los mensajes que transmiten los museos no pueden ser pensados en un vacio histórico(14). Esto nos conduce a pensar en el rol del guía como un sujeto activo, es él quién oficiará de intérprete mediando entre el público y las exhibiciones.
Muchas veces los educadores de los museos nos vemos en la necesidad de “traducir” el lenguaje científico a diversos lenguajes que se adecuen al público específico en cada visita. El guía cumple la función fundamental de articular la concepción museológica, museográfica y pedagógica de la institución. (15)

Conclusiones
Con el tiempo se consolidaron tres líneas de actividad. Por un lado la realización de las visitas guiadas, en sus dos variantes, para público general y visitas pedagógicas especializadas para instituciones educativas. El crecimiento de un área dentro del Servicio de Guías original dedicada a la pedagogía instaló como una actividad constante en el Servicio de Guías la generación de talleres (con muy diversas modalidades) y de material didáctico. Consecuentemente con esto se da la formación del Área Educativa y Divulgación Científica en el Museo de La Plata.
La experiencia en la Capacitación para Guías del Museo de La Plata, iniciada en 1987 y continuada a lo largo de todos estos años, ha conducido a un mejoramiento y maduración del propio curso formativo. Con el paso de los años el Curso ha ido creciendo, especificándose sus contenidos e incluyendo en su dictado a los propios guías.
La formación de los guías en investigación es una condición previa se resolvió en una primera etapa entendiendo al servicio de guías como un lugar de paso anterior a la tarea de investigación que iban a realizar. Actualmente la consideración del servicio de guías como lugar de paso se replantea como ámbito posible para el desempeño profesional.
Los cargos dentro de la universidad figuran como no docentes y docentes, dentro del marco de las facultades esto es entendido como docencia universitaria. En este contexto el servicio de guías es excepcional ya que son cargos docentes que no se aplican exclusivamente a alumnos de la universidad.
En lo que hace a la particularidad de la institución (Museo de La Plata) está la complejidad: es un museo universitario (UNLP), por lo tanto, las actividades de educación no formal son prácticas categorizadas dentro de la extensión universitaria; los guías son personas que han pasado por una formación académica de grado, en la facultad (FCNyM), por lo tanto pueden ser considerados como especialistas en cada una de las disciplinas (biología -en todas sus orientaciones-, geología y antropología). Y puesto que la divulgación requiere un conocimiento profundo y acabado de lo que se pretende explicar podemos hablar legítimamente de los guías como divulgadores científicos. Y algo más, no puede dejar de verse que la práctica del guía es siempre una práctica de educación, o sea pensamos al guía como un educador. Y, de acuerdo con las figuras disponibles en la UNLP, los guías poseen cargos docentes (ayudante alumno y ayudante diplomado) a pesar de la contradicción que se genera con la docencia definida desde el estatuto (que contempla la docencia universitaria, en colegios primario y secundario pertenecientes a la UNLP) pero no la docencia en extensión.
Pero entonces ¿cuál es la figura que nos define? Como ya mencionamos esta práctica es compleja y los límites de una u otra actividad son flexibles y difíciles de reconocer. Quizás todavía nos debamos esta discusión hacia a dentro de nuestra institución. Si la extensión es uno de los pilares de la universidad, ésta, ¿esta tan ponderada como los demás pilares de la institución? Si la docencia y la investigación tienen sus figuras y cargos por qué no pensar en la creación de una nueva figura que ayude a la jerarquización de la extensión. ¿Podríamos pensar que la figura que mas atañe a nuestra actividad con lo expuesto anteriormente sería la de docente extensionista, o podríamos generar alguna nueva?
Luego de todo lo dicho, entendemos que los guías cumplen la función de educadores especializados dentro de los museos científicos, motivando a sus visitantes, despertando su curiosidad, en una interacción continua con ellos y las exhibiciones. La necesidad de tener guías que popularicen y acerquen el conociendo científico en museos de las características del museo de la plata es de una importancia central.
¿Qué es guiar? La pregunta queda abierta en forma de una propuesta que lleve al debate y a una comprensión de una actividad que termine traduciéndose en nuevas categorías acordes con el rol del guía en la actualidad.


NOTAS


1 Camacho Rojas, M. Felicia. “Aprender en el museo: Los programas educativos de los Museos del Banco Central.” En Actas IX Congreso Nacional de Ciencias Exploraciones fuera y dentro del aula. Año 2007. Costa Rica.
2 En adelante UNLP
3 Secretaria de Extensión de la UNLP. “Extensión Universitaria, un compromiso para la integración”. Año 2008. Disponible en: http://www.unlp.edu.ar/articulo/2008/4/10/extension_apertura_institucional Consultado: Julio 2010.
4 Teruggi, Mario E. Museo de La Plata. 1888 -1988. Una centuria de honra. Fundación Museo de La Plata Francisco Pascasio Moreno, La Plata, 1988. P. 92
5 En adelante FCNyM
6Teruggi, Mario E. op. cit.
7 Resolución N° 205. En expediente N°1000, N°20394. 27 de mayo de 1986. Facultad de Ciencias Naturales y Museo.
8 En adelante SG.
9 Memoria Anual del Servicio de Guías del Museo de La Plata, desde 1986 hasta 2004.
10 Martins, M. E. y otros.“LOS GUARDIANES DEL MUSEO”: Nuevas formas de acercar el museo a la comunidad. En: CD y Actas de las III Jornadas de Jóvenes Investigadores. Facultad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP. La Plata, Buenos Aires. 9, 10 y 11 de Septiembre 2009.
11 Estatuto de la Universidad Nacional de La Plata, La Plata (Republica Argentina) 2008. p. 5.
12 Las autoras son docentes e investigadoras de la Facultad de Trabajo Social, UNLP. Tello, Claudia B.; Ceirano, V. Hacia una política de extensión universitaria para la transformación social. Disponible en: http://hosting.udlap.mx/sitios/unionlat.extension/memorias2009/trabajos/vision_latinoamericana/hacia_una_politica_de_extension_universitaria_para_la_transformacion_social.pdf. Consultado: 15 de agosto 2010.
13 Torres, P. “Cómo lograr una experiencia significativa en el museo”. Consideraciones para realizar un guión de visita guiada”. En: Gaceta de Museos, Número 23-24, julio-diciembre 2001, México. p. 1
14 Pacheco Muñoz, Miguel Fernando. “Los museos de ciencia y la divulgación”. Año 2007. En Redes, julio año/vol. 12, numero 025. UNQ, Argentina.
15 Torres, P. op. cit.


Bibliografía


  • Camacho Rojas, M. Felicia. “Aprender en el museo: Los programas educativos de los Museos del Banco Central.” En Actas IX Congreso Nacional de Ciencias Exploraciones fuera y dentro del aula. Año 2007. Costa Rica
  • López Ruf, Mónica, “El Servicio de Guías del Museo de La Plata”, en: Museo, volumen 1, septiembre de 1993, año 1, pp. 58-60.
  • López Ruf, Mónica, “Servicio educativo del Museo de La Plata. 20 años al servicio de los argentinos. Guiando y enseñando caminamos el museo desde el siglo pasado…”, en: Museo, volumen 3, Nº 20, pp. 47-51.
  • López Ruf, Mónica, “La informática al servicio de guías”, en Museo, volumen 1, N1 5, junio de 1995, pp. 88.
  • Martins, María Eugenia, Scazzola, Soledad; Pérez, E.; Coelho dos Santos, G.; Schierff, G.; González Dubox, R. “LOS GUARDIANES DEL MUSEO”: Nuevas formas de acercar el museo a la comunidad. En: CD y Actas de las III Jornadas de Jóvenes Investigadores. Facultad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP. La Plata, Buenos Aires. 9, 10 y 11 de Septiembre 2009.
  • Memoria Anual del Servicio de Guías del Museo de La Plata, desde 1986 hasta 2004. Archivo Histórico del Museo de la Plata
  • Teruggi, Mario E. Museo de La Plata. 1888 -1988. Una centuria de honra. Fundación Museo de La Plata Francisco Pascasio Moreno, La Plata, 1988.
  • Tello, Claudia B.; Ceirano, V. “Hacia una política de extensión universitaria para la transformación social”. Disponible en: http://hosting.udlap.mx/sitios/unionlat.extension/memorias2009/trabajos/vision_latinoamericana/hacia_una_politica_de_extension_universitaria_para_la_transformacion_social.pdf. Consultado: 15 de agosto 2010.
  • Torres, P. “Cómo lograr una experiencia significativa en el museo”. Consideraciones para realizar un guión de visita guiada”. En: Gaceta de Museos, Número 23-24, julio-diciembre 2001, México
  • Resolución N° 205. En expediente N°1000, N°20394. 27 de mayo de 1986. Facultad de Ciencias Naturales y Museo.
  • Secretaria de Extensión de la UNLP. “Extensión Universitaria, un compromiso para la integración”. Año 2008. Disponible en: http://www.unlp.edu.ar/articulo/2008/4/10/extension_apertura_institucional Consultado: Julio 2010.
  • Maceira Ochoa, Luz. “Los museos: espacios para la educación de personas jóvenes y adultas”. En Decisio Mayo-Agosto 2008. p. 3-12.
  • Pacheco Muñoz, Miguel Fernando. “Los museos de ciencia y la divulgación”. Año 2007. En Redes, julio año/vol. 12, numero 025. UNQ, Argentina.


* Trabajo presentado en el 1º Congreso Nacional de Museos Universitarios, La Plata- Argentina.




PRÁCTICAS, PERCEPCIONES Y DEFINICIONES: ¿QUÍENES SON Y QUÉ HACEN
LOS GUÍAS DE MUSEO?*

Schierff Germán*1 ; Sarmiento Jacqueline*2 ; Tur Julia*3 ; Velasco Melina*4

*Servicio de Guías, Área Educativa y de Difusión Científica, Museo de La Plata (FCNyM, UNLP). Paseo del Bosque s/n
(1900). Tel: 54-221-425-7744 Int: 153.
1 Lic. en Antropología. 2 Lic. en Antropología (IdIHCS, FaHCE, UNLP). 3 Estudiante avanzada de la Lic. en Antropología. 4 Estudiante avanzada de la Lic. En Biología.


Resumen
Partiendo de una concepción de los museos universitarios como ámbitos de
aprendizaje activo y puente de comunicación de la universidad con la comunidad, nos
proponemos un acercamiento al rol del guía en el Museo de La Plata, definiendo el
perfil de los mismos en este museo y explorando las percepciones que tienen acerca
de su práctica (tanto de sí mismos, como del público con quien interactúan) y de la
naturaleza de los lazos establecidos.
Concebimos la visita guiada como un espacio de interacción (entre el guia, el
publico y la instalación) donde se ponen en juego ideas sobre la práctica, sobre el rol
que se está cumpliendo, y sobre el visitante al museo, atravesadas por la empatía y la
afectividad. De esta manera, este trabajo busca analizar y valorizar la práctica del guía
como una dimensión sobre la que hace falta reflexionar en esta concepción de los
museos universitarios.

Introducción
Al comenzar a pensar en los museos, un primer dato que salta a la vista
es la gran diversidad que ellos comprenden: distintos orígenes, objetivos, tipo de
colecciones, marco institucional, por sólo nombrar algunas variables. De esta manera
la trayectoria particular del área educativa, en cada institución, mantiene una estrecha
relación con el marco de variables mencionadas y permite reflexionar sobre las
relaciones entre el museo y la comunidad.
En este sentido, si bien es común hablar de “visitas guiadas”, éstas son
prácticas diferenciadas y particulares dependiendo de cada institución. Menos
uniformidad encontramos aún en los nombres asignados a las personas encargadas
de realizarlas: guías, mediadores, educadores, intérpretes, y la lista continúa. Por
estas razones la pregunta planteada al inicio “¿quiénes son los guías del museo?”
debe ser respondida desde las particularidades del caso. Nuestra pregunta se dirige
entonces en esta dirección: en la política educativa implementada por el museo con la
comunidad y en definir cuál es el perfil de los guías que la llevan adelante.
Para comenzar a definir el perfil de los guias del Museo de La Plata, es
necesario describir las características principales de nuestra institución. En este
sentido, vemos el Museo como un espacio social, un sistema de posiciones y
oposiciones; una construcción histórica y espacio de conflicto, donde se cruzan
diferentes intencionalidades o políticas institucionales, provenientes de distintos
actores (investigadores, público, Área Educativa, otras instituciones estatales, sector
privado, entre otros).
Como construcción histórica, el Museo de La Plata fue parte de un proyecto
mayor, que incluía la política de un estado-nación en formación, y que le dio las
características hasta hoy reconocibles. Es decir, es un museo de carácter “nacional”
cuya identidad es construida a partir de esta política de estado-nación.
Otro punto clave, lo constituye el hecho de que a partir de 1906 el Museo pasó
a formar parte de la Universidad Nacional de La Plata, quedando bajo el marco de las
políticas universitarias. Por ende, sus políticas quedan vinculadas a las tres funciones
principales de la Universidad: la investigación, la docencia y la extensión universitaria.
Su origen en el Siglo XIX le confirió a este museo una tradición en su forma
de exhibición que siguiendo, la tipología de Paulette McManus (1992), se puede
clasificar como un museo de primera generación, que se caracteriza por tener como
función principal la conservación y preservación de patrimonio, con fines de exhibición
e investigación. Esta función, sin ser la única, posee una fuerte tradición en nuestro
museo.
En este marco institucional y de política de exhibición surge a mediados de
1984, luego de algunos intentos fallidos, la necesidad de crear un Servicio de Guias
que “acompañe y acerque el museo al publico”1. Esta inquietud marca un cambio en el
paradigma tradicional del museo, ya que marca la institucionalización de una política
educativa orientada al público visitante, y no sólo a los objetos o las actividades de
investigación. Esto estuvo en concordancia con lo que ya había establecido el ICOM
(Consejo Internacional de Museos) durante la década del 60´ al establecer que la
educación es la función principal de los museos.
El Servicio de Guias ya posee más de veinticinco años de existencia
trabajando con el público y otras áreas del Museo. Su rol institucionalizado y
legitimado a los largo de los años ha marcado la política del museo hacia sus
visitantes y, por supuesto, ha configurado de alguna manera el perfil profesional de los
guías que lo componen.
En este marco abordar un estudio sobre el perfil de los guias, se vuelve
esencial, ya que nos permitirá reflexionar, no sólo sobre las características del Servicio
de Guias, sino también sobre las políticas institucionales y sobre la función educativa
del Museo de La Plata.

¿Quiénes son los guías del Museo de La Plata?
El caso del Servicio de Guías del Museo de La Plata es interesante ya que se
trata de un Servicio con una antigüedad importante en nuestro país y con una
trayectoria que ha marcado cambios que comenzaron en la práctica y fueron
construyendo dialécticamente al propio guía. Veinticinco años después el Servicio de
Guías no tiene los mismos objetivos que en sus inicios, ni el guía puede ser pensado
de la misma forma que en aquél entonces. Observar quienes son los guías y cuáles
son las actividades que llevan a cabo (dentro y fuera del museo) nos permite
visualizar estos cambios y ponderar la situación actual.
Para ser guía del Museo de La Plata es requisito ser estudiante (se requiere
tener todo primer año aprobado y todo segundo año cursado) o graduado de alguna
de las carreras de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo2 (Biología -con sus
orientaciones en Zoología, Ecología, Botánica y Paleontología-, Antropología,
Geología y Geoquímica) y realizar el Curso de Capacitación para Guías del Museo de
La Plata. Las funciones dentro del Servicio de Guías se realizan en el marco de
pasantías rentadas o con cargos docentes (Ayudante alumno y Ayudante diplomado,
ambos con dedicación simple de 9 hs. semanales).
Actualmente el Servicio de Guías está integrado por treinta personas. Para
llevar adelante el relevamiento propuesto se realizaron encuestas a todos los guías en
ejercicio, tomando los datos de género, edad, situación en el Servicio de Guías (si es
pasante o tiene cargo docente), antigüedad en el Servicio, si es alumno o graduado
y de qué carrera; además se les preguntó si realizó o está realizando carrera de
posgrado u otras actividades.
El servicio de Guías está conformado por 21 graduados y 9 estudiantes
avanzados, de las cuales 25 poseen cargo, ya sea de Ayudante diplomado o Ayudante
alumno según corresponda, y las 5 restantes son Pasantes rentados. Estos números
equivalen a un 70% de Graduados y sólo un 30% de estudiantes, que en su mayoría
son mujeres (el 70%).
La amplia mayoría de graduados que conforma hoy en día el Servicio de Guías
es un dato muy importante para marcar. En primer lugar, se señala como una de las
principales diferencias con lo que fue la idea de los inicios, la de un Servicio de Guías
que funcionara como un lugar transitorio para estudiantes, que complementara o
acompañara el periodo de formación; en segundo lugar, esta mayoría de graduados
desempeñándose como guías nos habla de la consideración de este espacio como un
ámbito más para el desarrollo como profesionales.
Esta información -estudiante o graduado- es necesario cruzarla con la
antigüedad en el Servicio. ¿Ingresaron como alumnos o como graduados?; y, una vez
graduados, ¿optan en seguir en el Servicio de Guías o sólo permanecen por poco
tiempo más?
El Curso de Capacitación para Guías del Museo de La Plata estuvo desde
sus inicios orientado a la formación de estudiantes. Comienza a implementarse en
los primeros años de organización del Servicio de Guías y se mantiene dictándose
todos los años (a excepción de este año, 2012), aumentando poco a poco la cantidad de horas implicadas. Recién en el año 2008 se resuelve admitir en este curso a
graduados, por lo que el ingreso al Servicio de Guías había sido hasta ese momento
sólo de estudiantes3.
Si prestamos atención a los datos de permanencia en el Servicio
se puede observar que, si bien la distribución tiene un amplio rango de 21 a 2 años,
teniendo una media de 6.5 años de antigüedad en el servicio, con una mediana de
3, 5 años y una moda de 4 años. Por lo tanto lo que ha ocurrido en el grupo de guías
del Museo fue la profundización de la tendencia a permanecer en el Servicio una
vez graduados, esto lo podemos evidenciar porque no hay una antigüedad menor a
los dos años. Esto tiene otro aspecto interesante que es el de la conformación de un
grupo de trabajo con varios años de experiencia compartida.
En cuanto a las edades de los guías, podemos observar que la edad
promedio es de 34 años, encontrándose un amplio rango de edades que van desde
los 24 a los 50 años (ver gráf.2) ¿De qué manera se pueden relacionar estos datos
con la formación académica de los guías? Al combinar los datos de edad con los
de la situación en la carrera (si es graduado o estudiante) vemos que la mayor
concentración de datos para las dos variables está en el intervalo de 29 a 38 años.
Estos datos guardan relación con los tiempos en que se tarda en realizar la carrera en
la FCNyM. Tomando los datos de los años 2007-2011 el promedio general teniendo
en cuenta Antropología, Botánica, Zoología, Ecología y Paleontología es de 8,6 años.
Si se toman las carreras de Antropología y la Licenciatura en Biología con orientación
Zoología que son la mayoría en el Servicio de Guías el promedio de finalización de las
carreras es de 10 años.
Esta información permite afirmar que la vinculación con el Servicio de Guías
no se ha presentado como una alternativa a la finalización de la carrera, sino que ha
acompañado su curso y se ha convertido en una opción luego de la graduación.
En este punto es importante repasar cuáles son las opciones profesionales de
los egresados de la FCNyM. Dentro de la UNLP esta ha sido tradicionalmente una
facultad fuertemente orientada a la investigación. Como se indica en una reciente
encuesta: “si se toma en cuenta solo el CONICET-CCT La Plata, donde trabaja el
mayor número de científicos del CONICET de todo el país, la FCNyM alberga el 42%
de los investigadores, becarios y técnicos que no pertenecen a una Unidad Ejecutora
y el 15% de los que si trabajan en una Unidad Ejeuctora, lo que la transforma
claramente en una de las Unidades Académicas de la UNLP que más contribuyen al
desarrollo de este importantísimo Centro Científico Tecnológico”4. Esto ha generado un sistema de valores dentro de la facultad en el cual la investigación siempre ha tenido primacía sobre los otros ejes de la actividad universitaria: docencia y extensión.
Dentro de las orientaciones de los guías encontramos que la carrera de
Biología con sus cuatro orientaciones (Zoología, Botánica, Paleontología y Ecología)
es la más representada, entre graduados y alumnos, siguiéndole la carrera de
Antropología; cabe destacar que las únicas carreras de la Facultad que no se
encuentran representadas hoy en día en el Servicio de Guías son las carreras de
Geología y Geoquímica, dato que se vincula con la opciones profesionales
mencionadas antes.

Investigación, docencia y extensión
El guía es una figura común a los museos, que se define por un rol particular
centrado en la comunicación. Es la persona que será el referente para el visitante, con
quien se establecerá un diálogo y una relación que constituye el aspecto distintivo de
la actividad.
En el contexto de los museos universitarios se hacen presentes también los
ejes que constituyen los pilares de la actividad universitaria. Si prestamos atención a
las demás actividades que desarrollan los guías podemos observar que la mayoría
de los guías tiene una un marcado perfil docente, porque además de trabajar en el
Servicios de Guías, tiene una actividad relacionada a la docencia, ya sea por tener cargos docentes (en la Universidad, en Terciarios o en colegios secundarios), como así también, actividades relacionadas a la Educación no formal. El porcentaje de guías con actividades docente alcanza el 77, 8 % (universitaria, terciaria y/o media).
Otro dato interesante es la articulación con la extensión universitaria, ya que
un 70 % tiene experiencia en extensión universitaria, participando en proyectos o
talleres. Si bien es cierto que la extensión universitaria es un campo que ha crecido en
las últimas décadas (cambio que se evidencia en la última reforma del estatuto de la
UNLP), en el Servicio de Guías la experiencia en extensión está más generalizada que
en otros ámbitos de la FCNyM.

Los guías en el campo de la investigación y la investigación sobre los guías.
Otro aspecto a explorar es la vinculación de los guías con los ámbitos de la
investigación, participando de proyectos o en el marco de la realización de carreras de
posgrado.
De los 21 graduados que tiene actualmente el Servicio de Guías un 38 %
realizó o está realizando carreras de posgrado: dos de ellos tienen especializaciones
concluidas, una el doctorado terminado, 7 doctorados en curso y una especialización
en curso (6 de ellos con beca de posgrado). Además de las actividades de
investigación realizadas en el marco de posgrados, diez guías (4 estudiantes y 6
graduados) realizan trabajo de investigación.
De manera que podemos observar que hay un 60% de los guías participando
de trabajos de investigación. Este es un porcentaje importante que no se aleja mucho
de los porcentajes de guías que participan de actividades de docencia (además del
cargo del museo) y extensión. Consideramos que esta situación, encontrar la
docencia, extensión e investigación en porcentajes equilibrados, constituye uno de los
rasgos distintivos del Servicio de Guías, más aun teniendo en cuenta que en otros
ámbitos del museo los integrantes son investigadores en su totalidad.
Queda una pregunta pendiente: ¿qué ocurre con aquellos guías que no se
dedican a la investigación? Este es uno de los puntos que queremos marcar, los
casos en que la actividad de guiar en el museo no se articula con la investigación, se
suele articular con la docencia en distintos niveles y la extensión y se presenta como
una opción profesional.
En vinculación con la creciente especialización de esta área los guías han
venido participando de distintas instancias de reflexión sobre su práctica, que se han
sistematizado poco a poco. Hoy en día en el Museo de La Plata la función educativa
del museo y el rol de los guías es un tema de investigación. En este sentido es
notable el hecho de que una de las tesis de doctorado en curso en el Servicio de
Guías aborda temas tocantes al Museo.

Conclusiones
Algunas palabras finales: ¿quiénes son y qué hacen los guías de museo?
Pensar los museos desde su función educativa nos vuelve la mirada hacia las
personas que participan activamente de las prácticas educativas en el museo, que
interactúan con el publico de forma directa. En el caso del Museo de La Plata reciben
el nombre de guías, pero es mucho más claro si hablamos de educadores de museos.
Lo que podemos decir a partir de los datos presentados es que hay una clara
profesionalización de la práctica . El “ser guía” no es sólo visto como un trabajo de
paso en la formación curricular, sino que hay una clara elección de quedarse en
el Servicio de Guías; esto puede evidenciarse por la antigüedad y por la cantidad
de graduados que hay en el Servicio. Otro aspecto a analizar es el perfil de los
guías: un guía no es simplemente una persona que acompaña en un recorrido a
un grupo escolar o un grupo de público general, sino que el guía es un educador no
formal, por ese motivo no es casual que la mayoría de ellos tengan un marcado perfil
docente. Ellos crean un campo de entendimiento común, hacen inteligible y posible la
comunicación entre los sujetos que participan en él.
La función docente es destacada y valorada por la comunidad educativa formal
que acude al SG en busca de los guías especializados para abordar y reforzar las
temáticas curriculares de todos los niveles (inicial, primario, secundario, terciario y
universitario)5. Pero también se reconoce que esta función pedagógica, deriva de la
institución que la legitima. El museo esta revestido de la función social de “enseñar”
y de definir qué es legítimo aprender, y, por supuesto quien dispensa esa acción
pedagógica “autorizada”,en este caso los guías. Por lo tanto esta acción se ejerce

dentro de un “campo disciplinar”, que se crea y recrea para seguir permaneciendo,

según intereses, percepciones, representaciones y puntos de vista de los sujetos que
interactúan.
En el contexto particular de los museos unviersitarios la educación en los
museos requiere la articulación con los ejes que organizan la actividad universitaria:
investigación,docencia y extensión. En el caso del Museo de La Plata vemos que los
cambios ocurridos en el Servicio de Guías desde su formación hasta el día de hoy
apuntan en esa dirección, a la articulación e integración de estos ámbitos en una tarea
que permite integrar y resignificar las experiencias a partir de la comunicación con los
visitantes.
Entonces, “ser Guía” es parte de un complejo espacio multidimensional, donde
saberes disciplinarios diversos, prácticas y acciones confluyen creando y recreando
esta actividad. Se genera así, un espacio novedoso, en dónde el pensamiento crítico
se expresa y es generador de nuevas construcciones simbólicas en interacción
constante entre sujetos y entorno.

NOTAS


1 Mónica López Ruf. “Servicio Educativo del Museo de La Plata. 20 años al servicio de los
argentinos” En Revista Museo, vol. 3, Nº20. Año 2006.
2 En adelante FCNyM.
3 Aún así la inscipción de graduados es limitada dado que el cupo del curso está destinado a 20 alumnos
y 5 graduados.
4 http://www.fcnym.unlp.edu.ar/investigacion_y_transferencia
5 Aguallo M.V , Sarmiento J. y Lopez N. V. 2010. Reflexiones en torno al rol del Guía en el
Museo de La Plata. 1° Congreso Nacional de Museos Universitarios.


Bibliografía

  • Aguallo M.V , Sarmiento J. y Lopez N. V. 2010. Reflexiones en torno al rol del Guíaen el Museo de La Plata. 1° Congreso Nacional de Museos Universitarios.
  • Alderoqui, S. y Pedersoli C. 2011. La educación en los museos. De los objetoa a losvisitantes. 1° Edición Buenos Aires: Paidós. 272pp.
  • Augé, M. 1996. El sentido de los otros. Ed. Paidós Iberoamérica.
  • Bourdieu, P. 1995. Las estrategias de la reproducción social.Primera ed. Bs. As. SigloXXI editores, 2011.
  • Bourdieu, P. 2005. Capital cultural, escuela y espacio social. Ed. siglo XXI.
  • Freire, P. 2004. La educación como práctica de la libertad. 1ra. Ed. Argentina. SigloXXI Editores.
  • López Ruf . M . 2006. “Servicio Educativo del Museo de La Plata. 20 años al serviciode los argentinos” En Revista Museo, vol. 3, Nº20.
  • Zabala, L. 2006. El paradigma emergente en educación y museos. En revista: Opciónaño/volúmen 22, 050. Universidad del Zulia Maracaibo, Venezuela. 128-141pp.

* Trabajo presentado en  el  III Encuentro de Museos Universitarios del Mercosur
    Los museos Universitarios como espacios de inclusión social